Las Palmas, 20 de septiembre de 2018
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ESCLEROTERAPIA

 
     
 

Con la edad, y más en mujeres, es muy frecuente que aparezcan esas venitas tan llamativas y desagradables: las varices y varículas. La mayoría de éstas se limitan a la piel, y su tratamiento es fácil, pero con resultados variables. Cuando el calibre de las mismas es mayor, se asocian a una insuficiencia venosa más profunda, y entonces es preferible antes de realizar ningún tratamiento hacer un estudio en profundidad por parte del especialista en cirugía vascular.

¿CUÁL ES LA CAUSA DE LAS VARICES?

Realmente no se conoce su causa. El hecho que aparezcan con mayor frecuencia en mujeres hace sospechar que guarda alguna relación hormonal, especialmente con los estrógenos. A ello se debe la aparición de varículas con la toma de anticonceptivos o en el embarazo. También pueden ser resultado de una compresión mecánica, por el uso de ligas o medias, excesiva e inadecuadamente apretadas. En otras guardan relación con un trastorno más profundo. Cuando aparecen en la cara, están en relación con la toma de sol de forma prolongada y crónica.

¿ CÓMO SE PUEDEN TRATAR?

En la mayoría de los casos se recurre a la técnica denominada escleroterapia. Consiste en la introducción de una solución esclerosante, capaz de ocluir las venitas, en el interior de la vena, por medio de una agujita muy fina. La solución que se inyecta irrita la pared de la vena, provoca su inflamación y, con el paso de unos días o semanas, la sangre se coagula y se ocluye. Este mecanismo tarda unas cuantas semanas, durante las cuales es previsible que exista una pequeña inflamación y pigmentación de las venitas tratadas. Según calibre, habrá que repetir la inyección pasado cierto tiempo y el dermatólogo elegirá una u otra concentración del producto.

En cada sesión de escleroterapia no se puede administrar más que una cantidad limitada de la solución, ya que suele ser irritante y moderadamente tóxica. No obstante no entraña riesgo para la salud y todas las molestias que provoca son transitorias. El día de la inyección aparecerán unas ronchas en los puntos de aplicación, como picaduras, que durará unos días. Pasado este tiempo la vena inyectada con la solución se volverá más pigmentada (por la coagulación y digestión de la sangre que contenía), y posteriormente procederá paulatinamente a su oclusión.

¿CUÁL ES EL PORCENTAJE DE ÉXITO?

Cuando la técnica se realiza por personal experimentado ha de esperarse que, después de varios tratamientos, del 50 al 80% de los vasos tratados se ocluya. En ningún caso se consigue la perfección completa, ya que esto es técnicamente imposible.

¿CUÁNTAS SECIONES SE NECESITAN?

Como se ha explicado anteriormente, en ningún caso se podrá ocluir el 100% de las venas. La repetición de las inyecciones se hará en función de lo conseguido en la anterior sesión. No obstante, existe siempre una variabilidad personal, por lo que algunas personas necesitarán pocas sesiones y otras bastantes más. Un caso habitual es necesitar 3 sesiones.

¿QUÉ COMPLICACIONES PUEDO ESPERAR?

Esta técnica, aún cuando se realice por personal experto, puede provocar alguno de los siguientes efectos indeseados:

1.Quemazón o dolor en los puntos de inyección, o calambres musculares cuando se realiza cerca de una articulación. Ceden a los 10 ó 15 minutos.

2.Aparición de ronchas rojas en los puntos de inyección, que desaparecen a los pocos dias.

3.Líneas o manchas marrones en la piel a lo largo de las ventas tratadas y, especialmente, en los puntos de inyección. Este pigmento se debe a la salida de sangre desde la venita pinchada, derramándose una sustancia que se denomina hemosiderina. El pigmento suele desaparecer a lo largo de unos meses, pero en el 5% de los pacientes persiste durante años.

4.Desarrollo de venitas más finas alrededor de los puntos de inyección. Ocurre en un tercio de los pacientes, requiriendo un tratamiento posterior de las mismas, o desapareciendo espontáneamente. En raros casos pueden persistir.

5.Desarrollo de una úlcera dolorosa en el sitio de tratamiento en los días siguientes. Esto puede ocurrir cuando se utilizan concentraciones muy altas y la solución se sale de la vena, al romperse. La úlcera cerrará posteriormente, aunque como es lógico dejará algún tipo de cicatriz. Esta complicación es muy rara.

6.Aparición de hematomas en las zonas de inyección. Desaparecen en las siguientes semanas.

7.Reacción alérgica a algunas soluciones esclerosantes. Esto es imprevisible (a menos que el paciente ya lo conozca). Las reacciones suelen ser moderadas y se tratan fácilmente con antihistamínicos.

8.Inflamación de las venitas tratadas (flebitis). Esta es una complicación también muy rara, y cuando aparece se trata con antiinflamatorios, reposo, antibióticos o calor.

9.Desarrollo de trombos en las venas tratadas. No son peligrosos y no es más que una porción de la vena coagulada de sangre, que el dermatólogo procederá a extirpar pasadas unas semanas, si precisa.

¿VUELVEN A APARECER LAS VARICES TRATADAS?

Las venas de pequeño tamaño o telangiectasias es improbable que reaparezcan. La mayoría de las veces cuando esto lo comenta la paciente, en realidad no son las mismas que fueron tratadas, sino que son otras nuevas en la misma zona. Sin embargo, cuando las venas tratadas son de gran calibre la probabilidad de que reaparezcan es mayor. Para evitarlo en lo posible se recomiendan medidas higiénicas de soporte (utilización de medias, realizar ejercicio físico, etc).

¿ EXISTEN OTROS MÉTODOS PARA TRATAR LAS VARICES?

Por lo explicado hasta el momento se puede entender que el conseguir una oclusión total y permanente de las venas no es nada fácil. Ello es porque los vasos (arterias y venas) tienen una capacidad innata para recanalizar una oclusión, o desarrollar puentes a una zona ocluida. Por ello, no es de extrañar que en este tipo de tratamiento se empleen otras técnicas, bien aisladas, o en conjunción con la escleroterpia. De las variadas técnicas ensayadas, la más estandarizada es la laserterapia. Como técnica aislada para el tratamiento de venitas no es mejor que la escleroterpia, pero utilizada en acombinación con la escleroterapia, aumenta sus resultados.

Cuando el tamaño de los vasos, o la insuficiencia venosa que existe son muy grandes, se deberá recurrir a técnicas quirúrgicas.

¿QUÉ CUIDADOS HAY QUE TENER DESPUÉS DEL TRATAMIENTO?

Dependerán de cada caso, del tipo de varices, de su calibre, etc. Suele ser norma general que en las horas siguientes a la eslceroterapia se mantengan las piernas levantadas de una o dos horas, y que después se camine un poco. Sin embargo en otras ocasiones le indicarán que se ponga a caminar inmediatamente. A todos los pacientes se les indicará que caminen en los días siguientes durante bastante tiempo para así provocar que la sangre circule adecuadamente por las redes vasculares. También se le indicará que utilice en los dias siguientes unas medias de compresión moderada, para aumentar el porcentaje de venas que quedan definitivamente esclerosadas, reduciéndose así el número de sesiones de escleroterapia.

En algunos casos se recomendará el uso de medias de compresión moderada prácticamente de contínuo, especialmente en aquellas personas que permanecen de pie durante mucho tiempo del día.

 
     
 

Indicaciones de ESCLEROTERAPIA:

 
     
 
  • Varículas y telangiectasias cutáneas
 
     
 
  www.dermacanaria.com